ERP para pymes, la diferencia entre una buena y mala gestión
diciembre 2011
Por María Victoria Puentes, gerenta general de Manager Software
La gestión del negocio a través de un ERP permite unificar, organizar y gestionar toda la información generada en la cadena de valor de una empresa: compras, ventas, cartera, logística, finanzas, clientes, etc. También las pymes obtienen externalidades positivas que por sí mismas no pueden conseguir, como altos estándares de seguridad para su información, continuidad operativa y, por supuesto, la libertad de trabajar desde cualquier parte.
Hoy, los sistemas de gestión por internet y en la nube están haciendo posible que una empresa pequeña administre su negocio en forma más eficiente, con una evidente mejora en sus procesos, crecimiento con mayor rentabilidad y acceso a las mejores prácticas de la industria. El principal beneficio es que no hay inversión en licencias y los gastos de mantenimiento y las actualizaciones de servidores o aplicaciones son nulas.
Según un reciente estudio de Cisco, en Latinoamérica existen 716.000 pymes, y de ellas menos del 40% utiliza un ERP. La pyme, en general, presenta baja adopción de TI, cuyo impacto en la productividad es muy significativo. Al adoptar menos TI, la pyme está en desventaja en gestión y aprovechamiento de oportunidades de negocios. Pero se avizora un cambio, ya que hoy los sistemas de gestión por internet y en la nube están haciendo posible que una empresa pequeña administre su negocio en forma más eficiente, con una evidente mejora en sus procesos, crecimiento con mayor rentabilidad y acceso a las mejores prácticas de la industria
Para las pymes, contar con un ERP es definitivamente una necesidad de primer nivel. Los negocios para estas empresas son tremendamente competitivos, con ámbitos de acción en los cuales contar con información oportuna y confiable son imprescindibles, no solo para la sobrevivencia, sino que para el crecimiento sostenido.
Para ellas existen distintas alternativas, que principalmente pueden agruparse en dos tipos: una es comprar una licencia de software -algo que ya está completamente obsoleto- y donde debe disponer de todos los recursos tecnológicos que las pymes en general no tienen para garantizar estándares de seguridad y performance mínimos y, otra alternativa, es optar por una solución 100% web, donde la empresa lo que está obteniendo es un servicio, recibe todos los beneficios de contar con un ERP sin ocuparse de aspectos que no son propios del core de su negocio, como lo es la tecnología o diseño de procesos de negocios.
Contar con ERP permite obtener información oportuna y fidedigna, llegando a marcar diferencia entre una buena o mala a decisión. El gran tema es que los entes decidores de la empresa tengan a su disposición la información a cualquier hora y en cualquier lugar.
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