Cómo el servicio de consultoría se diferencia de las capacitaciones

Aceptar ayuda para tomar buenas decisiones es algo que se da en todos los aspectos de la vida, incluso de los negocios. Y en ese sentido es clave pensar ¿por qué no aplicarlo para potenciar el desarrollo de mi emprendimiento?

Adquirir conocimientos nos ayuda a las proyecciones que ideamos con nuestro negocio. Es en este punto donde aparece un actor importante que en la actualidad. Se trata de los consultores, quienes brindan análisis en base a su experiencia y transmite eso a los usuarios.

Es preciso mencionar que el servicio de consultoría e implementación de Manager es uno de los más completos en Chile. Sin embargo, también es importante aludir que tienen marcadas diferencias con las capacitaciones.

Puntos a favor 

La principal diferencia que podemos enfrentar es que una capacitación abarca a un público más masivo y a temas, algunas veces, generales. Tiene un valor menos costoso, pero requiere tiempo de preparación. Mientras, la información recibida debe lograr ser transmitida al resto del equipo con posterioridad.

Las consultorías, a su vez, ofrecen una atención totalmente personal, de acuerdo a necesidades y problemas específicos de cada cliente, aunque de mayor costo. De esta forma, el aprendizaje se acelera, ya que existe un mayor compromiso individual del experto en transmitir los conocimientos, y una atención a necesidades, agendas, formas de trabajo de la empresa. La resolución de problemas se hace más sencilla. Y al ser más cercana, se logra un grado de intimidad mayor a una capacitación masiva, donde generalmente los empresarios no van a contar sus grandes dificultades.

En tanto, pese a que el consultor es de gran ayuda en la organización, no puede abarcar todas las áreas. Ojo con no caer en la absoluta dependencia en la asistencia externa.

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